Con la asistencia de una buena cantidad de público se realizó en el Teatro español el espectáculo musical “Un poco de nostalgia”, del que participaron los artistas de las décadas del ‘70 y ’80, Rubén Carló; Los Pasteles Verdes y Beto Orlando. La producción del show estuvo a cargo de Adalberto Bruno y la radio FM 98.5. Quienes presenciaron los recitales también disfrutaron de los espacios publicitarios y de la presentación con una gran cantidad de videos y placas fijas que hacían referencia a lo que fue el centro de la convocatoria: la nostalgia. Viejísimos avisos comerciales, mezclados y adaptados a los de los auspiciantes del espectáculo; música en video clips y diversos elementos ya desaparecidos del mercado produjeron esa sensación de vuelta al pasado, la que se reprodujo en quienes estaban en la platea. “El cerebro mágico”, aquel jueguito de las lamparitas que se encendían cuando se acertaba la respuesta; las gaseosas y el viejo sifón de vidrio; el auténtico “yo-yo”; los camiones de Duravit, todo en una cronología en la que no se escaparon detalles y fue debidamente musicalizada, hasta aquel penal detenido por Hugo Gatti en la copa libertadores, Leo Dan y Sabú, en sus años mozos; los viejos aparatos de radio. En definitiva, para los que llegan a la quinta década de su vida, una manera de “pegarse una vueltita” por la niñez y adolescencia. El primero en aparecer en el escenario fue Rubén Carló, que confesó sus 62 años y recordó temas de sus inicios y los más actuales. Con fondo de cumbia, llamó a las palmas y al baile, contagiosos, algo que motivó a buena parte de los presentes y a Marta Macchi, que comenzó a moverse hasta subir al escenario y, prácticamente, “robarle” la corbata al sorprendido artista que, por supuesto se la regaló, no sin antes expresar que “es la única que tengo”. Luego, fueron “Los Pasteles Verdes”, con más temas de estilo melódico, aquellos que los popularizaron años atrás. El cierre a toda música fue de Beto Orlando, con el público aplaudiendo, bailando y recordando. Y el final los contó a todos sobre el escenario, logrado el objetivo de divertir, rememorar y motivar a quienes se hicieron una escapada al siglo pasado. Una muy buena producción y la respuesta de la gente que interactuó con los artistas que se brindaron, logrando una excelente conjunción.




